Tripland dibuja fuera de las líneas con su disco Efecto Camaleón


La banda surgida en Puerto La Cruz presenta su segundo disco de estudio, el resultado de año y medio de trabajo, evolución y exigencias por dibujar más allá de los márgenes de su estética conocida
Víctor Amaya | TalCual, 27 abril 2018


La mejor música es la que logra mover al cuerpo. Lo sabe Alfieri Hernández, vocalista de la banda Tripland, quien no descansa los pies cada vez que sube a una tarima, y se entrega a los ritmos y referencias que sus compañeros de banda dibujan con los instrumentos. Ocurrió el miércoles 18 de abril, con el showcase del disco Efecto Camaleón, en Caracas, y se confirmó con el estreno del álbum y sus 10 piezas.
Se trata del segundo material discográfico de la banda salida de Puerto La Cruz, uno que toma el testigo de aquel Nuestro tiempo y conduce a la agrupación a nuevos estadios. Ahora con más foco en el funk, sin olvidar el blues y el rock n’ roll, Tripland evidencia la evolución de su sonido. “Queríamos modernizarlo, y por eso ahora es más diverso, más fresco, más digerible también”, afirma Gabo, el bajista del grupo.
El trabajo comenzó en 2015 cuando nacieron las primeras ideas y maquetas. Ese primer compendio fue presentado a Boston Rex, quien se dedicó a la producción. “Trabajar con ellos fue un reto, porque tenían influencias marcadas, con un disco que había tenido éxito local. Ellos querían mantenerse dentro de esa música que a ellos les gustaba, con influencia directa de los años 50 y 60, del blues, del funk, del country. Ellos siempre regresaban allí, que era de donde yo quería sacarlos. Por eso siempre tuvimos discusiones sanas”.
Reinaldo Goitía, que es el nombre de pila del también integrante de Tomates Fritos, agrega que “gran parte del trabajo de producción siempre es psicológica”. El músico puso un objetivo, “hacer un disco de canciones, sin rellenos”.
Alfieri recuerda esos primeros intercambios: “lo describimos como un choque cultural, porque sentíamos que nos querían cambiar nuestras canciones, nuestro sonido. Nosotros queríamos tocar blues y rocanrol y Boston nos dijo: ‘hay esto y vamos a llegar a esto'”.
Entonces se consolidó una dinámica. “Nosotros llegábamos con 10 canciones y a él le gustaba una. Nos decía ‘tráiganme cinco más, que ahora es que ustedes van a componer las mejores canciones'”. En total, se trabajaron 30 piezas, calcula Blanco, guitarrista del grupo: “Él nos ayudó a seleccionar las que sonaban mejor, con los mejores arreglos, para desarrollarlas. Esas fueron las que quedaron en el disco”, desliza.
El cantante agradece esa presión pues les impulsó a componer más y mejor: “tres o cuatro canciones cada vez que nos reuníamos, y eso era casi todos los días”, dice Alfieri.
El resultado que evidencia Efecto Camaleón es un recorrido por sonidos que no olvidan las referencias e influencias pero que da un salto más allá. Resaltan piezas como “Si tú supieras”, “Hacer algo bien”, “El desierto” y “La mujer camaleón”, que fue una de las piezas que más cambió desde la idea inicial. También lo hicieron otras dos destacadas: “Yo sabía bien”, en clave de bolero funk, y “La misma realidad”, donde los teclados se roban el protagonismo al cruzar la marca de los dos minutos.
De esas, la primera se pensó como una salsa rockera, pero evolucionó a su forma final, melancólica y roída. “Es el aporte de alguien externo y con experiencia”, sostiene el cantante. La segunda nació “como una canción de rock de ruta, tipo Bruce Springsteen, pero Boston el cambió la sección rítmica y nos puso a escuchar a The Dandy Warhols que con bandas como The Brian Johnson Massacre cambiaron la manera de tocar la batería. Eso cambió la base de la canción y sobre eso construimos los arreglos. Él, además, puso los teclados, algo que no se me hubiese ocurrido, y eso es lo mágico de producir: obtener algo que de entrada no tienes”, detalla Alfieri.
En otros casos, la estética se afinó pero no mutó. “‘Ella es el diablo’ se mantiene como era”, suelta Boston rex. “‘La carretera del oeste’ me la imaginé casi igual a como quedó”, completa Alfieri. Y “Ella es el diablo” se mantiene en los cánones del blues rock.
Como todo trabajo discográfico, hubo que adaptar más de un proceso. Varias de las piezas se terminaron construyendo desde cero para este disco. El baterista de la agrupación fue sustituído, cual Pete Best, y Max Martínez asumió la tarea, buscando garantizar resultados para los cuales se requería experiencia y habilidades específicas. “RK lo aceptó mejor que nosotros, porque nos dolió. Luego se salió de la banda porque se mudó a Chile. Ahora tocamos con Alejandro Arévalo, que es excelente, como parte de la formación actual que es muy sólida”.
Tripland impulsa su nuevo disco Efecto Camaleón con el videoclip de su sencillo “Si tú supieras” y próximamente anunciarán fechas de presentaciones en directo. Entretanto, el álbum se distribuye en plataformas digitales –SpotifyCD BabyBandcampCusica (en bolívares)– y escribiéndoles por @lostripland en redes sociales se puede procurar una edición en físico.