Laura Guevara: “Trabajar con músicos mexicanos ha sido un aprendizaje gigante”


Con dos conciertos en Caracas, la compositora de “Más feliz” se encontrará con el público caraqueño, que escuchará dos canciones nuevas, antes de partir de nuevo a México para seguir buscando consagrar su internacionalización
Víctor Amaya | TalCual, 9 marzo 2018


Laura Guevera camina la larga senda de su internacionalización. A la capital mexicana llegó en 2017 cargada de metas y con su primer disco bajo el brazo. Un comienzo casi desde cero en una ciudad y un mercado hasta entonces no dominado.
“Tuve tres intentos de banda y a la tercera fue la vencida. Al primer guitarrista lo conocí en un taxi compartido, el baterista lo conoció una amiga en un taxi compartido y él trajo a un amigo músico. La banda se completa con Freddy Adrián, contrabajista venezolano, de la banda de Gerry Weil”, relata la compositora. “Trabajar con músicos mexicanos ha sido un aprendizaje gigante”, completa.
Su tránsito por tierras aztecas fue acelerado e intenso. En apenas meses pasó de la emoción a la preocupación. Consiguió trabajo en la producción de una obra de teatro y un apartamento a donde mudarse y semanas más tarde el terremoto la hizo desalojar el lugar pues “se cayó una parte del edificio y perdí algunas de mis cosas”, y “me estafaron en la obra de teatro. Además, me partieron el corazón”.
Una serie de eventos desafortunados que aplomaron a la pelirroja. “Gracias a que me pasaron todas esas cosas locas conseguí mi primera fecha en México, en el Foro del Tejedor, y agotamos un miércoles, lo cual es raro”, se enorgullece. “Fue chévere ver que había mexicanos y venezolanos”. En otras fechas tocó con Los Amigos Invisibles y con la mexicana Cocó Cecé.
Su sonido, además, ha evolucionado pues ella aprende de sus compañeros “por el nivel de entrega que tienen con la música”, mientas ellos lo hacen de la venezolana –“el baterista tuvo que aprender ritmos afrovenezolanos y nunca había tocado algo así”.
Por eso ahora que trabaja nuevas canciones se ha desligado de varios apegos, comenzando por los géneros predefinidos. “Me desligué. Yo quiero valerme de ellos para decir mi mensaje. He hecho canciones que suenan un poco más pop rock, pero también otras que rescatan justamente lo venezolano. Estoy componiendo un calipso y una tonada. La distancia hace que uno valore más sus raíces, su centro, de dónde viene uno”.
A diferencia de su primer álbum, bautizado en 2016, ahora no construye piezas marcadas por separaciones o desamor, a pesar de haberlas vivido recientemente. “A pesar de que me partieron el corazón, no me ha provocado escribir de ruptura sino una oda a la esperanza, al amor, a la lucha por los sueños, que de alguna manera es lo que me ha salvado a mí”.
Ese nuevo sonido e intenciones se estarán escuchando durante 2018 en consecutivos sencillos que saldrán “cada tres o cuatro meses”, en vez de un disco completo “que es una tarea demasiado ambiciosa, muy costosa y que requiere de un financiamiento muy grande. Los sencillos son mucho más manejables”.
El punto de partida del año de Laura Guevara, en lo musical, serán las dos fechas que la reunirán de nuevo con su público en Caracas antes de partir de nuevo a México, el 11 y 12 de marzo en el Centro Cultural BOD. “La primera fecha la agotamos en una semana y solo con redes sociales. Por eso abrimos la segunda. Me esforzaré mucho para que se lleven ese corazón lleno de esperanza y de música cuando termine cada presentación”. Dos canciones nuevas formarán parte del repertorio: “Dile que sí” y “El canto del inmigrante”.