OPINIÓN - Paul Gillman y el fantasma del festival pasado

Por: Víctor Amaya

Paul Gillman fue invitado al Festival Rock al Parque que se realiza en Bogotá, emblemática plaza de música latinoamericana. Se ha dicho que fue retirado de la oferta "por chavista". Luego, que los organizadores alegan supuestas razones de seguridad. La medida buscaría en ese caso evitar que se produzca algún tipo de protesta en medio del concierto que desnaturalice el evento. Un escrache de metaleros.

Venezuela ya suma más de 40 días de continua protesta, en medio de reiteradas violaciones a la Constitución por parte del gobierno de Nicolás Maduro que Gillman apoya. Por tanto, era previsible que una parte del público asistente al concierto en Bogotá optara por levantar su voz por encima de las guitarras mientras el cantante de aquellos cuentos de Escalofrío estuviera en tarima.

El gestor cultural Julio Correal, quien además es uno de los creadores de Rock al Parque, le dijo a El Tiempo que el concierto se canceló "por dos posibilidades: primero, por ética, porque es difícil en estos momentos que vive Venezuela, montar un artista, activista y militante de la dictadura de Maduro. Y segundo, por cuestiones de seguridad. El festival nunca ha tenido una tendencia política. Ni siquiera se ha subido ningún alcalde (a la tarima), ni de derecha ni de izquierda ni nada. Y no porque se lo prohíban, sino porque todos han tratado de mantener la imparcialidad en el evento".

En una entrevista dada a La W en la capital colombiana, el músico que en 2013 llamó a votar por Maduro calificándolo como "el mejor candidato" dijo que respeta lo anunciado por el Festival pero le pareció una decisión no democrática, pues no se escucharon a las dos partes. Dijo también que él iba a cantar sus canciones de "ciencia ficción, de disfrutar" y no a dar mensajes políticos.

Además, afirmó que "yo tengo 30 ediciones de un festival en Venezuela -el Gillmanfest, patrocinado por el Estado- y nunca le hemos preguntado a los participantes o nunca nos hemos metido ni con su religión, ni con su preferencia política". Asimismo, afirmó que en el Suena Caracas no se censura y que en Venezuela se vive en perfecta democracia.

Pero a Paul Gillman lo alcanzó su propia historia, y no solo porque eso de retratarse con gobernantes acusados de romper el hilo constitucional, secuestrar elecciones, violar derechos humanos o pagar ilegalmente campañas millonarias a Odebrecht se ve feo, sino porque es falso que no haya censura en el Suena Caracas, sino porque él mismo ha asumido posiciones en contra de otras bandas. Aún se recuerda que en 2014 el Festival Suena Caracas presentó a Desorden Público y cuando aquellos dieron un mensaje contra la corrupción, fueron cortados de la transmisión oficial por televisión.


Dos años antes, en 2012, Gillman había criticado que la primera edición de ese evento incluyera a la banza Zapato 3. Entonces, dijo: "ZAPATO 3 es una banda de clara tendencia de oposición, hace tiempo que ya ni viven en este país, su cantante es yerno de Teodoro Petkoff furibundo apátrida venezolano, sus letras no dejan ningún mensaje constructivo a la juventud, sus neuronas solo alcanzan para cantarle a unas “pantaletas negras” (con enorme esfuerzo…)…Sin embargo los reciben como héroes y de paso instituciones del Estado se les rinden a sus pies y le spagan hasta 425 mil Bs POR PRESENTACIÓN (Aparte de los gastos), que tal????...... (...) Allí están nuestras instituciones gubernamentales, gobernaciones y alcaldías bolivarianas llenando los bolsillos de estos oportunistas quienes seguramente regresarán a su Miami a cagarse de la risa de nuestra revolución y de nuestro país".

En un segundo mensaje en su página de Facebook oficial señaló a varias bandas nacionales de haberse vendido a la industria y defendió la posición del movimiento del Rock Nacional de los años 80 y 90, con él a la cabeza por supuesto, frente los "Insurgentes" nacidos bajo el paraguas del Festival Nuevas Bandas. Un deseo por revivir la vieja y gastada disputa que antes tuvo enfrentados a los del Rock Nacional vs. los del Rock Venezolano.

Ese texto tuvo sus momentos de megalomanía: "La 5ta República toma el poder en 1999 al mismo tiempo que METALLICA hace vibrar el poliedro y con mas de 100 banderas de apoyo las y los metaleros del país me legitimas al mando del Movimiento y prácticamente se decreta la "Guerra a muerte" al falso rock (...) Es mi deber como líder del MRN decir las cosas por la calle del medio, pues si DENUNCIO con nombre y apelido a los que quisieron destruir al movimiento y se mofaron de el.... PROHIBIDO OLVIDAR....Por eso digo como lo dije en los 80`s y hasta que me muera ZAPATO 3, SENTIMIENTO MUERTO o sus derivados CARAMELOS DE CIANURO, MALANGA o cualquiera de estos grupos con nombres ridículos que no aportan NADA a la humanidad que son UNA MIERDA y NO VOLVERAN!!!"

Es cierto que luego Gillman borró esos mensajes y divulgó una disculpa pública por su "desequilibrado mensaje", donde afirmaba que "nunca más" daría mensajes de ese tenor. Pero sus posturas no solo removieron a quienes conocían su historia -y hasta recordaban su entrega al "falso rock" solo por Venevisión- sino que mostraron una posición bastante excluyente.

Lo ocurrido a Paul Gillman en 2017 en Colombia puede ser debatible, pero afirmar como lo ha hecho que en Venezuela no se censura ni se excluye a nadie por sus posiciones políticas es más que un exabrupto. En una cosa sí tiene razón, aquí no se "desinvitan" a los músicos a festivales, simplemente nunca son llamados a participar, en muchos casos. 

Durante la entrevista con La W, el cantante no contestó si cree haber sido beneficiado por su posición política. Habría que recordarle que el Gillmanfest ha contado desde que nació en 2005 con un constante apoyo gubernamental, tanto nacional como regional, que le ha permitido incluso tener múltiples ediciones en un solo año. Él mismo dijo en VTV en 2013 que Hugo Chávez es el verdadero fundador de ese festival.

En cualquier caso, lo ocurrido en Colombia igual le habrá masajeado un poco el ego a Paul. "Yo le agradezco mucho a Rock al Parque de haberme metido en la historia de la música, porque sin querer soy el primer cantante o grupo de rock sacado de un festival por motivos políticos. Hace dos días lloraba, pero hoy tendré que agradecer porque entré a los libros del Guiness, de la historia, pues".

En este enlace pueden leer la carta pública de Paul Gillman a los organizadores del Rock al Parque, y te dejamos la entrevista completa en La W de Bogotá:

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