ENTREVISTA - Cristina Rosenvinge: pop vanguardista


En nuestro programa 205 (que puedes escuchar AQUÍ) te mostramos varios temas del nuevo disco de la madrileña Cristina Rosenvinge, Lo Nuestro.

En LaBandaElástica aseguran que el álbum de la española de casi 51 años "es un arriesgadísimo trabajo abonado a un pop de vanguardia -ella lo define como "romanticismo industrial"- que reflexiona sobre la confluencia entre la vida y el arte y la confusión del mundo actual. Con él está cosechando unas excelentes críticas y ha lanzado una gira española, para presentarlo en público".

Y aprovechan de entrevistarla.

Han pasado cuatro años desde tu anterior álbum, La joven Dolores. ¿Ha sido un proceso más tortuoso?
Cada disco es siempre una aventura. En mi caso, mi carrera ha sido como ir asaltando barcos, nunca ha tenido nada de plácido, siempre ha sido una odisea. Compuse las canciones yo sola y las grababa en iPad, empecé a arreglarlas sobre la marcha y a utilizar recursos de electrónica, que era lo que tenía ya a mano. Hice una grabación experimental con Raúl Fernández Refree para ver lo que nos salía, y fue un proceso muy enriquecedor que me ha divertido mucho.

Hay pocos artistas veteranos dispuestos a escuchar a la gente joven y asumir ideas nuevas. Es un valor positivo, pero también he percibido connotaciones peyorativas, como esa idea maliciosa de decir que eres como una vampiresa que se alimenta de la sangre de personas más jóvenes.
Eso es bastante misógino (risas)!!. Es verdad, yo también he leído cosas donde se asume que los que me rodean tienen más importancia para mí que en el caso de cualquier otro tío que esté en mi misma situación. No lo sé. La gente muchas veces envejece porque deja de mirar hacia el mundo, de encontrar cosas nuevas que le resulten excitantes o intentar comprenderlas. Para mí hay esa necesidad: tienes que descubrir otras cosas que también te influyan y te vuelvan loco, y eso normalmente viene de gente más joven. La idea de ruptura generacional me parece muy conservadora.

¿Ha sido tu carrera una necesidad constante de tener que demostrar algo?
No, en absoluto. Sería en todo caso ante mí misma, si eso fuera verdad. Es decir, si a mí me importara tanto lo que la gente piensa no habría hecho las cosas de una manera tan libre y tan suicida. No he tenido las autorrestricciones que se pone la gente a la hora de componer, ese miedo a no gustar a los demás. Por otro lado, entiendo que puede que yo sea una figura controvertida. Como no hay antecedentes de carreras como la mía en España, la gente no sabe con qué compararlo o cómo digerirlo. Parece ser que lo que yo hago es algo imprevisto.

Un tema que planeas a lo largo de todo el disco es la incertidumbre, la idea de que todos estamos perdidos.
Efectivamente. Creo que es la sensación general. Cuando uno escribe, pocas veces lo confesional es realmente confesional. En realidad, lo que tú confiesas es la parte de ti que tiene que ver con lo que todo el mundo puede entender porque lo vive también. Si no hay esa interacción general, las canciones pop no funcionan.

En él abordas asuntos de política y de género. Últimamente se está exigiendo a los músicos que se posicionen personal y creativamente. ¿Puede conllevar eso el peligro de que se asuma como una obligación y se caiga en automatismos?
Creo que las canciones responden al momento en que se escriben, pero tampoco puedes dirigir la manera en que la gente piensa. Me parece que eso es asumir un papel que no es el que te corresponde. La de Alguien tendrá la culpa es una letra que me costó mucho escribir y habla de cómo se siente uno en un mundo reducido al mercantilismo, sobre la parte de culpa que tenemos todos y también sobre la desazón ante lo que uno contempla alrededor. Hacer una arenga me parece una simplificación en la que yo no quiero caer.

¿Notas tu influencia sobre artistas más jóvenes?
Sí. Y mucha empatía sobre todo por parte de una generación de artistas mujeres que han venido detrás. No sólo en la música. Tienen poca representación, porque no son las que cuentan la historia. La música está dominada por una visión muy masculina, pero yo noto que me reflejo en gente como Paula Bonet, que ha hecho las ilustraciones del disco y se ha entregado totalmente.

Todos los Memorias de la Música

Esto Sí Suena TV