ENTREVISTA - La vida de Ray Davies en 15 canciones

Por Rolling Stones

Ray Davies es una persona casera. “No se me dan bien los eventos”, asegura desde una oficina no muy lejana de su casa en el norte de Londres. No estaba seguro de asistir al reciente estreno en el West End de Sunny afternoon, un musical inspirado/dedicado a las canciones de los Kinks. “Fue un enorme privilegio, pero me vi rodeado de cámaras”, señala.

Aquella velada le trajo recuerdos de la noche de 1990 en la que los Kinks fueron incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll. “Casi me marcho de lo nervioso que estaba”, recuerda Davies, que cumplió 70 años el verano pasado. “Di una vuelta a la manzana y volví cuando nos tocaba subir. Prefiero observar antes que ser observado”. 

Esa forma de observar, unida a los imparables riffs de su hermano Dave Davies, han creado una de las grandes discografías del rock, desde You really got me (1964) hasta A rock’n’roll fantasy (1978). Se puede apreciar la influencia de los Kinks en todas partes, desde el rock duro y el metal (algo que quedó claro cuando Metallica invitaron a Ray a subir al escenario en 2009) al punk y bandas de brit-pop como Blur.

La de los Kinks es además una historia de conflictos y oportunidades perdidas: el grupo perdió cuatro años cruciales cuando se les prohibió actuar en EEUU desde 1965 a 1969, tras una pelea con el sindicato de músicos. Ray ha vivido episodios de depresión y sufrió una crisis nerviosa a los 21. Dave y él han estado enfrentados durante décadas; recientemente Dave describió su relación como “tóxica”. The Kinks se separaron en 1996, pero Ray ha seguido componiendo y publicando discos en solitario. (Ahora trabaja en uno nuevo, inspirado en sus memorias Americana, de 2013).

Sin embargo, su antiguo grupo le sigue atrayendo. Hace unas semanas, Ray llamó a Mick Avory, batería de los Kinks durante muchos años, para que le ayudara con uno de sus nuevos temas. “Lo estaba pasando mal con el cambio rítmico de una canción, así que estuve con Mick en el estudio unas dos o tres horas para trabajar algunas ideas con él”, cuenta Ray. “Y sigue tocando bien”. Una nueva caja de cinco CDs, The Kinks: The anthology, 1964-71, saca a relucir la deslumbrante primera época de la banda, y se está hablando sobre la posibilidad de una gira o incluso de nuevas grabaciones.

“Sería una lástima si Ray y yo no hiciéramos nada [en 2015]”, aseguró Dave el año pasado. “Pero no quiero que se convierta en el show de Ray Davies, con su hermano en un rincón. Se tiene que hacer con respeto”. “Algún día conseguiré que ocurra”, asegura Ray. Entretanto, se tomó un par de horas para hablar de algunos hitos de su carrera.

"You really got me", 1964
Cuando estudiaba arte en la universidad, tocaba con bandas de jazz en el Soho, en Londres. Recuerdo que el líder de la banda dijo, “Si no puedes hacer un solo, simplemente síguenos en los riffs”. Los riffs se convirtieron en una importante característica de mi forma de tocar. Los riffs creaban el sonido.
Yo compuse el riff y la melodía de "You really got" me antes de unirme a los Kinks. Me fascinaba ver a las chicas bailar en las discotecas y justo recordé a una chica en concreto, bailando. A veces te sientes tan abrumado por la presencia de otra persona que no eres capaz de juntar dos palabras.
Tuvimos dos fracasos antes de esta canción, y la discográfica no creía que mereciera la pena grabarla, pero nos dejaron como última oportunidad. Queríamos que sonase distorsionada y poderosa sin ser demasiado ruidosa. Metimos agujas de tejer en los altavoces. Dave asegura haber rajado el altavoz con una cuchilla de afeitar.
Y quién lo iba a decir, pues se convirtió en un enorme éxito. Y si la escuchas hoy, no resulta abrumadora como el heavy metal, tiene un rollo jazz-blues. Resiste el tiempo.

"Tired of waiting for you", 1965
Aún le daba vueltas a la idea de volver a la escuela de arte, pero había compuesto un single que era número uno y que estaba funcionando bien en todo el mundo, y la gente decía: “Seguro que sabes de qué va esto”.
Los Kinks estábamos grabando nuestro primeros discos y a mí se me acababan las ideas: incluimos un 50% de versiones en el primero. Entonces me acordé de "Tired of waiting for you", que había escrito en la universidad. Por la noche grabamos la pista de acompañamiento, pero no recordaba la letra. Estaba resfriado, así que pregunté, “¿Puedo irme a casa a por la medicina para hacer las voces?”. Y compuse la letra al día siguiente en el tren, entré al estudio y la grabé. Fue una temeridad. Y en EE UU resultó tener más éxito que "You really got me". 

"Till the end of the day", 1965
Acababa de tener a mi primer hijo. Me sentía abrumado por la familia. No salía ni nada. Mi mánager pensaba que me había quedado seco, y yo estaba bastante deprimido y agobiado. Un compositor llamado Mort Shuman, quien había trabajado con Doc Pomus, me dijo que no me esforzase tanto y que disfrutase de la vida. Entonces, después de ausentarme por unos días, volví y pensé, “Tengo que hacerle pensar a todo el mundo que estoy bien”. Así que mi primera rima fue “Baby, I feel good” (Nena, me siento bien). Y luego, “From the moment I rise, feel good from morning till the end of the day” (desde el momento en que me levanto, me siento bien desde por la mañana hasta el final del día). Lo cual era una gran mentira.

"Where have all the good times gone", 1965
Mi familia solía reunirse alrededor del piano y cantaba, y quería componer una canción que mi padre o mis parientes pudieran cantar. Siempre hablaban de lo bien que se estaba antes o durante la guerra, creo que toda generación piensa de esa manera. Recuerdo ir en el coche con mi padre, y me dijo, “Estás componiendo para una persona mayor, me he dado cuenta de ello”. Así que funcionó a ese nivel. Sigue siendo una canción poderosa. Tiene esa potente filo de los Kinks, pero, al mismo tiempo, una letra reflexiva y emotiva. Me entusiasmó la versión de Van Halen. La llevaron un escalón más arriba.

"Sunny afternoon", 1966
Llegó en un momento muy difícil. Estaba muy agobiado por el trabajo y la inseguridad, estaba pasando por lo que pasan todos los chavales de 21 años. De hecho, antes de grabarla, los Kinks salieron de gira por Europa sin mí. Nos vimos envueltos en denuncias y con las cuentas congeladas. No teníamos dinero para pagar los impuestos. Mientras me estaba recuperando, empecé a escribir esas notas descendentes y a armar esta melodía. Me rendí a sus encantos y creé un alter ego para esta canción. Las voces tienen una cierta pureza, la de un hombre mascullando sus palabras sobre un micrófono, buscando su lugar en el mundo. Los coros fueron brillantemente ejecutados por el bajista Pete Quaife, Dave y mi entonces esposa Rasa. Fue genial cuando alcanzó el número uno, en parte porque desbancó al Paperback writer de los Beatles. Fue un momento mágico. Me hizo levitar por un rato.

"Waterloo sunset", 1967
Mick y Dave no entendían sobre lo que escribía; no les enseñaba las letras al grupo hasta que me colocaba ante el micrófono. Esta era una canción romántica y entusiasta sobre la generación de mi hermana mayor. Quizás el amor de su vida, caminando hacia el futuro, cruzando el puente. “Terry” y “Julie” eran actores famosos en la época. Era la generación que había sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial. Todas mis hermanas eran adultas, y yo me había fijado mucho en la cultura y la música de su generación… las big bands, las orquestas de baile tuvieron un efecto en mí.
Entre los descartes que aparecen en la nueva caja está "Waterloo sunset" sin letra. La poesía está en la pista de acompañamiento. Puedes tener una gran canción con una gran letra y una gran voz, pero si la pista no está conectada a ella de alguna manera, el tema no funciona.

"This time tomorrow", 1970
Pasamos tres años y medio sin poder actuar en EE UU. Nos perdimos Woodstock, Monterey, todo eso. Woodstock habría sido divertido, pero puedo imaginarme cómo eran los baños. Me quedé en casa y compuse canciones sobre Inglaterra, un viaje diferente para mí.
El último concierto que habíamos dado antes de la prohibición fue en el Hollywood Bowl, y cuando regresamos tocábamos en salas para 200 personas. Compuse "This time tomorrow" en el avión de vuelta tras ese viaje. El tema trata sobre adentrarse en un territorio desconocido. ¿Qué nos depara el futuro? Es una canción infravalorada.

"Lola", 1970
Fue un gran logro cuando finalmente volvimos y conseguimos otros éxito gracias a Lola, recuperando nuestro estatus. Lola era una canción de amor, de alquien que se enamora de un travesti. No es su culpa –no lo sabía– pero sabes que no va a durar. Estaba basada en una historia de mi manager.

"20th century man", 1971
Me imaginé a un hombre demoliendo una fila de casas, como la que aparece en el interior del disco Muswell hillbillies. Este hombre del siglo 20 se encierra con dinamita, echa la llave a todas las puertas y no se va a rendir ante nadie. Adopté la actitud de un actor de método para escribirla. No es un intento deliberado de hacer un disco de pop. Está cantada con voz grave y superficial, soy yo queriendo decir algo. La toco en directo y aún conservo la energía. Hemos cambiado de siglo, pero también se puede aplicar al actual.   

"Celluloid heroes", 1972
A finales de los 60 y principios de los 70, los Kinks regresamos a EE UU. Cuando iba a Los Ángeles, me hospedaba en un hotel que estaba a una manzana del Walk of Fame. La diferencia entre el éxito y el fracaso, uno al lado del otro, siempre me ha fascinado. "Celluloid heroes" no estaba destinada a triunfar. La introducción duraba como un minuto, y el momento clave llega pasados cinco minutos y medio. Pero quería armarla como es debido. Recuerdo tocarla por primera vez para mi hija. Tenía 2 o 3 años, gateaba por el suelo, y me miró como diciendo, “Papá, está bien”. Cuando entra ese estribillo, aún me entran escalofríos al cantarlo.

"A rock’n’roll fantasy", 1978
Por esta época, mi hermano quería dejar el grupo. Probablemente la vida personal de Dave era un pequeño caos en aquel momento; tal vez le dieran un ultimátum en casa, en plan, “No salgas tanto de gira”. Tanto el bajista como el teclista anunciaron que no querían grabar otro disco tras Misfits. El tema era casi un homenaje para ellos: trata sobre alguien que deja la banda porque se ha dado por vencido, y los hermanos ya buscarán la manera de salir de esta.
Mientras la escribía, saltó la noticia de la muerte de Elvis. Por entonces estaba en Nueva York, y hacia las cinco de la mañana miré por la ventana, había una luz encendida en un edificio, y aquello se convirtió en el personaje de Dan el fan. Hago referencia a la muerte de Elvis: “The King is dead, rock is done. You might be through, but I just begun”. O sea, ha fallecido un gran innovador, pero la causa seguirá adelante.

"(Wish I could fly like) Superman",1979
Studio 54 estaba cerca de donde me hospedaba en Nueva York. Era un lugar interesante, pero no fui mucho. Bailé una vez. Eso es lo bueno de la música disco: no hay contacto al bailar. Esta canción era casi una broma… no una broma, pero para ver qué tal funcionaba con Clive Davis en [el sello] Arista. Se lo enviamos y enloqueció. Es una canción muy política sobre gente que se pone en huelga. Fue nuestro intento de acercarnos a la música disco, pero tenía más ritmo, un poco de rock & roll. Fuimos a muchas discotecas para asegurarnos de que era el ritmo adecuado y a los chavales les encantó.

"Give the people what they want", 1981
Para mí, esta canción supuso la cumbre de nuestra escalada hacia el éxito con Arista. Suena como si tuviera que ser escuchada desde las filas de atrás del Madison Square Garden. Pusimos chapas de hierro onduladas en torno a las paredes de nuestro estudio, Konk, para darle ese ruido sordo a la batería. El álbum es casi un disco de protesta sobre los peligros del éxito. La letra es bastante explícita: “Oswald shot Kennedy. . . Still we watch the reruns again and again” (Oswald disparó a Kennedy… Todavía observamos las imágenes una y otra vez). Era el comienzo de la cultura de la celebridad, la obsesión de los medios con la violencia. Raramente se celebra la felicidad.

"Come dancing", 1983
Trata sobre los cambios en la época de las big bands, me inspiré en una de mis hermanas, que murió el día de mi 13º cumpleaños. Se fue a bailar y sufrió un ataque al corazón con 31 años. Esa canción tiene mucho de mí. El sello no estaba del todo seguro. Creían que la forma de cantar y la melodía eran “rock adulto”. Julien Temple y yo ideamos este vídeo, y fue uno de nuestros mayores éxitos en EE UU –lo cual era increíble, dado que la cantaba con verdadero acento londinense.

"Working man’s café", 2007
Fui a ver a mi hermano Dave a Exeter.  Le pregunté “¿Dónde estás?”, y me contestó, “En la cafetería de la esquina”. Y le dije, “Vale, te llamaré cuando llegue”. Esa letra aparece en la canción. También contiene una frase reveladora: “I thought I knew you then, but will I know you now?” (Pensé que te conocía entonces, pero, ¿te conoceré ahora?)
Habla sobre los cambios en el mundo. La idea me vino en un centro comercial. Dentro de ese centro comercial vi a mi hermano, ese día comimos juntos y tuvimos una charla agradable. Los Kinks volverán a levantar la cabeza, sin duda. No creo que tengamos los días contados.

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