EDICIÓN IMPRESA 129 - La juventud constante de la música pop

Edición impresa publicada en el semanario TalCual / Del 7 al 14 de mayo 2015 

Los músicos se hacen viejos, pero tocan mejor. Asumen canas mientras alcanzan mayor madurez musical. Por eso no se cansan, o al menos no ocurre con la generación que ya tiene 70 años. Mick Jagger y sus secuaces en los Rolling Stones son ejemplo de ello en cada tarima que toman. También Bob Dylan con sus nuevos discos cada dos años, incluyendo este con su tributo a Frank Sinatra.

Pero 2015 además ha servido para que muchos veteranos sigan mostrándose incansables. Uno de ellos, el que más, es Charles Aznavour con 91 años. El francés de origen armenio publica nuevo disco para cantarle a su propia vida, a su pasado y a sus pasiones, aun con voz rugosa y gastada.

Encores se titula su nuevo trabajo, el número 51 de su amplia discografía, y en sus piezas relata amores, soledades, separaciones. El autor le canta a su historia, y también a la de Francia, incluso la de tiempos en blanco y negro, la de la Segunda Guerra Mundial. También a su amiga Edith Piaf para conmemorar el centenario de su nacimiento.

Son 12 canciones que se suman a su impresionante lista de 1.500 piezas firmadas por él, reunidas en los 180 millones de discos que ha vendido en todo el mundo.

Entretanto, Brian Wilson entrega quizá su último trabajo de estudio, No Pier Pressure. Son 16 canciones que lo muestran ratificado en su pop expansivo, de jugueteos estéticos y con el sonido característico de armonías de piano y voces que marcaron a los Beach Boys.

En el disco Wilson recuerda nostálgico mejores días, deseando aferrarse al sentimiento de sus propias glorias. Cantan con él Al Jardine, David Marks y Blondie Chaplin, también de Beach Boys, en las mejores piezas. llenas de color y luminosidad pop, como "Whatever Happens". 

Otros invitados son Zooey Deschanel, Kacey Musgrave, Sebu de Capital Cities, Nate Ruess de .Fun, y el auto tune para arreglos vocales porque el hombre tiene 72 años y ya no llega a ciertos tonos. Aún así, se permite entregar joyas como "The Last Song", un tema pensado para grabarlo junto a Lana del Rey pero que sin ella deja buen sabor con ese título tan determinante y con una lírica para reconocer su propia carrera, a sus excompañeros, y para afrontar que su carrera está terminando. No es gratuito que sea la que cierra el disco.

En la misma onda anda Van Morrison con su Duets, una revisión de su propio catálogo junto a las voces del fallecido Bobby Womack, Mark Knopfler, Mavis Staple, George Benson, Steve Winwood, Taj Mahal y otros tantos de la vieja guardia, y Michael Bublé, Joss Stone, Mick Hucknall y su hija Shana, de las nuevas generaciones.

Así, Van Morrison revisa sus propias canciones, pero no los éxitos que ha marcado desde los años 70, sino con piezas que a su juicio pasaron por debajo de la mesa. Son 16 temas de las 360 que ha publicado en su carrera, con ajustes mínimos en los arreglos y grabaciones cálidas porque la fue que se hicieran en un mismo estudio y cantando juntos.

También Mark Knopfler acaba de publicar un nuevo disco, su octavo como solista. Se titula Tracker, y viene con melodías suaves y muchas cuerdas para ilustrar pequeñas historias, narraciones de escenas, y "estudios de personalidad" de gente que el músico ha visto pasar, incluyendo algún autorretrato.

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