La historia del tema perdido de Los Beatles "Carnival of light"


Cada pocos años, Paul McCartney trata de convencer a las viudas de Harrison y Lennon para que le dejen publicar "Carnival of light", los 16 minutos y pico que grabaron los Beatles con el propósito de ser más audaces y delirantes que Zappa, Cage y Stockhausen juntos, LSD mediante


John Lennon acababa de llegar de Almería, tras su aparición en la película Cómo gané la guerra, de Richard Lester, el cineasta americano, amante del jazz, que había dirigido a los Beatles en Que noche la de aquel día y Help. George Harrison se sentía más místico que nunca tras su regreso de su largo viaje a los lugares santos del Himalaya. Paul McCartney acababa de terminar la banda sonora de una película llamada The family way. Ringo Starr se aburría. Pero tras decidir que ya no harían más giras, los Beatles volvieron a grabar, tras seis meses sin haber pisado el sagrado estudio 2 de Abbey Road.

El 24 de noviembre, empezaron a grabar el tema "Strawberry fields forever", que John Lennon había compuesto en Almería. En diciembre de 1966, el diseñador David Vaughn le pidió a McCartney que escribiera un tema para el festival Million Volt Light and Sound Rave, dedicado a experiencias electrónicas. Paul, sorprendentemente, aceptó el encargo. Era su manera de agradecer el favor de que esa misma cámara de artistas le había hecho cuando le pintó el piano con imágenes psicodélicas. McCartney todavía utiliza el piano en la actualidad cuando se pone al frente de "Live and let die" y "Hey Jude", casi siempre al final de sus actuaciones.

El 5 de enero de 1967, tras grabar Paul, John y George unas voces para el "nuevo tema" "Penny Lane", con el que llevaban trabajando ya más de cinco semanas, más incluso que para "Strawberry Fields forever", se pusieron a trabajar en el encargo de Paul. Ringo seguía aprendiendo a jugar al ajedrez y no intervino en el 'party' psicodélico en el que dos estupendos amigos como John y Paul estaban dispuestos para ser "más modernos" incluso que John Cage, aunque fuese a base de LSD.

Cuenta Geoff Emerick, el larguirucho y maravilloso ingeniero de grabación, con el que tuve el honor de trabajar en mi proyecto de Trópico de Cancer, que la imaginación de Paul ponía dirección a la locura, un delirio aparentemente informe en el que los cuatro Beatles improvisaban. Paul, con acordes delirantes en el organo; George con gemidos de guitarra distorsionada.

Swinging London
Es decir, lo que se llamaba en aquellos tiempos un 'happening' artístico. Otra manifestación extraordinaria de lo que el semanario Time bautizó 'Swinging London' ('Alocado Londres') en su reportaje de aquel tiempo, unos años soberbios y llenos de imaginación en la capital de Inglaterra.

Una época en la que Time comparaba a Londres con los pícaros años de París, la decadencia de preguerra en Berlín, el glamur de los años 40 de Hollywood y la pecaminosa Nueva York de los años 50. Recuerdo que alguien comparó el 'Swinging London' con una novela de Scott Fritzgerald, pero pasada por el filtro de Ian Fleming, el creador de James Bond. Como escribió Peter Evans: "La de los años 60 en Londres no fue una década, una era, una época, sino la ceremonia de la celebración de un continuo 'happening'".

Los Beatles partieron de una base ya grabada, un trucos hecho con cintas que sonaban al revés, según el juego que a Paul tanto gustaba y que ya había desarrollado con suerte en el "Tomorrow never knows" del álbum Revolver. John grabó otro piano y Paul, un bajo. El ingeniero Geoff Emerick registró el montaje a mitad de velocidad para que tomara un empaste todavía más grave y extraño. A continuación, John y Paul, cada uno en un micro, empezaron a gritar demencialmente. John gritaba histéricamente: "Barcelona, Barcelona" y Paul preguntaba "¿Are you alright?".

John todavía estaba obsesionado con el extraño fin de semana que pasó en Barcelona en compañía del mánager de los Beatles, Brian Epstein, que sin duda estaba enamorado de su pupilo Lennon. Por aquella época, John insultaba a Epstein con frases como "cerdo judío" o "maricón de mierda". John Lennon era agresivo con Brian. Jugaba a ser antisemita y homófobo. Es probable que Brian abusara de la confianza de John durante aquellas misteriosas vacaciones en Barcelona, en el año 1963, cuando Lennon todavía era tierno en la fama. Marianne Faithfull aseguró en el libro de Debbie Geller, que Brian se acostó con John. Esa extraña relación se convirtió en 1991 en una rara película 'indie' llamada The hours and the times. No hace mucho la volví a ver. Hay una escena morbosa con Brian y John en la bañera y otra con los dos en la cama. Nadie se querelló por la película. Ni siquiera Yoko Ono.

Barcelona, Barcelona
Pero volvamos a la grabación del particular 'hapenning' Carnival of light. Paul y John también buscaron para el tema voces de indios americanos, un organo de viejo cine y algún sonido electrónico, acompañado con la voz de John que decía "Electricity". Cupo incluso un trozo de "Fixing a hole", el tema de Paul para el futuro Sgt. Peppers. El final acaba con Paul diciendole a Geoff: "¿Podemos volverlo a oír?". La locura dura exactamente 13 minutos y 48 segundos.

El productor George Martin no sabía qué cara poner. Le parecía todo una aberración. Algo indigerible. Para el ingeniero Emerick no fue más que una broma. Se morían de la risa con las pantomimas de John. Lennon se atrevió a repetir la experiencia, muy parecida con "Revolution number nine", del álbum blanco.

El 'happening' estaba dominado por el LSD, la droga de moda del 'swinging London'. En aquellos días, Lennon llegaba a tomarse de cuatro a cinco 'trips'. Siempre estaba pasado. Y no era feliz. Se aburría soberanamente con su esposa Cynthia. Y Paul, también pesimista y creativo, se había sumergido en cualquier proyecto artístico. A Paul lo atormentaba que su novia, Jane Asher, se hubiera ido de gira teatral a Estados Unidos. Cada vez estaba más claro que no quería casarse con un beatle.

Paul le dio una copia en mono a David Vaughan, que se quedó estupefacto cuando pudo oírla. Al organizador del The Million Volt light and Sound Rave aquello que habían hecho los Beatles le parecía un porquería. Entre otras razones, porque entre los artistas participantes estaban Unit Delta Plus, la banda de Delia Derbyshire y Brian Hodgson, los 'padres' de la música electrónica de Gran Bretaña.

Pero como era de los Beatles, el tema "Carnival of Light" se escuchó el 28 de enero y el 4 de febrero del año 1967 durante el 'sarao' de The Million Volt Light y Sound Rave, también llamado Carnival of light Rave -es increíble lo excepcionalmente moderno que es el nombre- en el famoso Roundhouse de Chalk Farm, en Londres. Ninguno de los Beatles acudieron a las dos sesiones.

Geoff Emerick hizo una mezcla en estéreo, con el productor George Martin quejándose todo el tiempo: "¡Esto es una locura, esto es basura!". Esa mezcla todavía está en el almacén de los estudios de Abbey Road.

A comienzos de 1996, Paul sacó la grabación perdida y quiso incluirla en la Antología 2 del doble CD de los Beatles. George Harrison ejerció su derecho a veto, con el argumento de que "Carnaval of Light" era una "mierda manipulada".

Te pongas como te pongas
Hace unos meses, Paul McCartney volvió a reclamar su paternidad sobre la canción y renovó su deseo de publicar el misterioso "Carnival of light", de los Beatles. Lo tiene difícil. Ni Olivia Harrison, la viuda de George, ni Yoko Ono se mueren de ganas por dar su aprobación. A no ser que Paul, siempre diplomático, haya logrado la aprobación, a cambio de cualquier otra cosa. No se sabe nunca en Apple y menos desde que murió Neil Aspinall.

Corren por la red varias versiones de lo que se supone que es "Carnival of light", pero es absurdo pronosticar cuál es la auténtica. El 'beatlelólogo' Mark Lewsohn dice que una vez escuchó "Carnival of light" entera, en el estudio Abbey Road, como cortesía por su libro The complete Beatles recording sessions, pero no estoy seguro de ello, porque habla de una "batería hipnótica", que, como no sea uno de los 'loops' de McCartney, no tienen justificación. El amigo de Paul Barry Miles asegura que el tema es lo más parecido a la experimental producción de Frank Zappa "The return of the son of monster magnet", del extraordinario álbum Freak out. Paul me dijo que como música de vanguardia "Carnival of light" merece la pena. "Es música fragmentada, pero seria, tan abstracta como cualquier obra de Karl Stockhausen".

La verdad: no lo sé. Pero, ¿cuántas personas han podido escuchar "Carnival of light", a excepción de aquellos cientos de personas en el 'happening' en en medio de los tripis de ácido del Roundhose?.

Es la única canción de los Beatles que no está pirateada, aunque David Vaughn, el amigo de Paul, el organizador del Carnival of light Rave asegura que existe una copia en manos de Ray Anderson, en San Francisco. Nadie está seguro de ello. Lo único cierto y seguro es que las cintas en cuatro pistas del tema desconocido y más experimental de los Beatles están guardados en los archivos de Abbey Road.

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