ENTREVISTA y VIDEO - Billy Corgan: "Todos quieren el show que vieron por YouTube"


Gabriel Orqueda/RollingStoneAR


Por primera vez desde que resucitó a los Smashing Pumpkins en 2006, Billy Corgan conformó a sus viejos fans y a los críticos. Esa aceptación que volvió finalmente con Monuments To An Elegy es algo que viene esperando, pero que haya llegado no significa que se sienta conforme. Despotrica contra las reviews de tres estrellas, contra los fans que quieren una vuelta a las raíces y contra el estado actual del rock en crisis discográfica frente a la EDM de estadio. 

Así que cuando recibe a Rolling Stone en el backstage de Lollapalooza con un firme "¿Qué es esto? En ningún momento accedí a fotos", deja la primera impresión de que está tan crispado como en buena parte de las entrevistas que lo retratan. "Lo siento, simplemente no me gustan las fotos", aclara más amablemente una vez que las cámaras están fuera del patiecito artificial que tiene armado junto a su camarín.

Sentado frente a una mesa de jardín, está vestido con un pantalón que bien podría ser un pijama y una remera ajustada, y ha cubierto su icónica cabeza pelada con una boina. "¿Ves? No cambiamos mucho el setlist". Tiene la lista de temas de su show anterior en la mano, y su trabajo ahora es ampliarla para esta noche. "Eso es porque Brad [Wilk, de Rage Against The Machine, el baterista de la gira] y Mark [Stoermer, bajista] no están en la banda hace tantos años, así que no cambiamos tanto como nos gustaría", dice enseñando la lista, justo antes de tirar accidentalmente dos macetitas con cactus y piedritas sobre la mesa. "Ay! Qué torpe", se disculpa, mientras barre la tierra y las piedras con la mano. "Como te decía, se siente como un recorrido por toda mi vida."

La percepción general parece ser que este es el mejor disco que sacaste en años. ¿Creés que es así?
Es difícil de decir. Creo es un disco que responde a la idea que ellos tienen de lo que Smashing Pumpkins es, y esa no es la banda en la que yo creo. Yo creo que la banda puede tener también música electrónica y cosas experimentales. Así que es un álbum exitoso en ese sentido, de que responde a lo que esperaban algunos.

¿Fue una decisión hacerlo así?
Definitivamente. Porque en algún punto, en la era de las redes sociales, si sos una banda experimental y la audiencia no quiere que experimentes, te la pasas peleando. Y la gente dice que es malo sin escucharlo, no importa que tan bueno sea. La analogía que yo uso es que es como si fueras a ver Spiderman 4: tenés una idea de lo que querés ir a ver antes de ir al cine. Y creo que el público de Smashing Pumpkins tiene una idea muy clara de lo que quiere ir a ver y si cumplo con eso, todo el mundo queda contento. Pero si muestro otra cosa, todo el mundo se enoja. Así que después de 25 años simplemente no tengo ganas de pelear con esta idea. Ya dejó de importarme.

¿Te volviste complaciente?
No, ellos quieren Siamese Dream dos. Y esto no lo es.

¿Vas a seguir complaciendo esta idea, entonces?
No, lo próximo va a ser algo que no haya hecho antes. Y no me va a importar la reacción. Porque si Monuments fuera realmente lo que ellos quieren, hubiera sido un disco muy grande. Y no es tan grande. No le fue tan bien. Es exitoso, pero no es grande. Smashing Pumpkins no es una banda tímida. Siempre fue al centro de la discusión: musicalmente, socialmente, políticamente. Así que para mí, la banda es mejor como una fuerza experimental, como un grupo de rock que piensa en el futuro. Así que para el próximo disco quiero ir a ese lado. Disfruté hacer Monuments, y no lo sentí como un paso para atrás, pero es un disco que surge de hacer las paces con mi historia y mi pasado. Entonces salió música de mi corazón. Lo disfruté.

¿Y cómo se siente tocar en vivo estas canciones? ¿Cambia en algo tocarlas en un festival, ante otros públicos?
Se siente bien en general. La reacción del público se homogeneizó mucho. Hace 20 años había una gran diferencia en tocar en un boliche, un teatro y un estadio. Cien, mil, diez mil personas. Ahora todos quieren el mismo show que vieron por YouTube que tocaste en otro lado. Para mí es extraño.

Recientemente dijiste que la EDM consiste en un tipo parado pasando discos con pantallas de luces atrás. ¿Cómo te sentís tocando en una noche que va a cerrar Skrillex?
El me encanta. Es uno de los mejores del mundo haciendo eso. Es super talentoso y me gusta su música. No digo que sea fácil de hacer, pero a fin de cuentas es un tipo parado... no quiero faltarle el respeto. Yo soy de Chicago, la cuna del house. Vengo escuchando música electrónica desde los 80. Crecí rodeado de eso. Y aprecio la EDM un montón. Estuve hablando con Steve Aoki de hacer una canción juntos. No tengo celos, no tengo drama. Pero es distinto para una banda que tiene que hacer música en vivo con su propias manos, que para alguien que está ahí parado. No digo que sea mejor o peor, pero a mí me sorprende que 60 mil personas se paren a ver a un tipo que de vez en cuando agita el puño. Para mí no es lo mismo.

Si fueras alguien del público, ¿a quién verías hoy?
A Skrillex seguro. Kasabian. A ver [se para a buscar un line up y lo trae]. Me encanta Fitz and The Tantrums. Serían esos tres.

Estuviste en la tercera edición de Lollapalooza, ¿cómo recordás la mítica versión de los 90?
Había tanta buena música. Tenías a George Clinton, P-Funk, Beastie Boys, Green Day, Flaming Lips. muchos artistas super importantes. Y no es que eran buenos solamente en ese momento, son bandas que pasaron la prueba del tiempo y siguen siendo muy buenas.

¿Te gustaba más entonces?
No sé. Ahora es mucho más amigable. No te olvides que en los 90 era mucho más competitivo. Había más plata, más ventas de discos, más MTV, más Rolling Stone. ahora no es tan competitivo, nos relajamos y hay más camaradería, creo.

Unidos por la crisis.
Sí. El Titanic. Estamos todos en este barco que se hunde.


**Aquí puedes ver el show de Smashing Pumpkins en Lollapalooza Chile 2015 completo:

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